En un hecho inédito en la historia de México, el gubernamental Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue multado por recibir fondos del Estado al margen de los que corresponden a los partidos políticos, informó ayer la prensa mexicana.
La sanción fue impuesta por la Comisión Estatal Electoral (CEE) del Estado norteño de Nuevo León y la multa asciende a unos 5 millones de dólares, por haber recibido, entre julio de 1996 y octubre de 1997, partidas mensuales fuera del financiamiento otorgado por los organismos electorales.
Nuevo León es ahora gobernado por el conservador Partido Acción Nacional (PAN), aunque en aquel entonces lo era por el PRI, que lleva 71 años en el poder.
La CEE procedió contra el PRI tras la denuncia presentada por los partidos opositores después de que un ex dirigente estatal, Horacio del Bosque, reconociera haber recibido dinero público en esas fechas.
Según la prensa, Del Bosque afirmó que el apoyo económico al PRI era resultado de "gestiones históricas" y firmó los recibos que le daba la Tesorería de Nuevo León.
Sin embargo, el ingreso de esos recursos no figura en la contabilidad del PRI en 1997 y 1998, por lo que Héctor Gutiérrez, representante priísta ante la CEE, indicó que su partido solicitará un juicio político contra los integrantes de la CEE que aprobaron la resolución.
DESESPERADOS RECURREN A DINOSAURIOS
Ante el fantasma de la derrota a sólo dos meses de comicios generales, el partido que gobierna México desde hace 71 años rediseñó su estrategia de campaña echando mano de sus miembros más duros y "oscuros" para tratar de asegurar la victoria, dijeron analistas.
Agregaron que al recurrir a sus políticos más ortodoxos, conocidos localmente como "dinosaurios", el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dio señales de desesperación ante la alicaída campaña de su candidato presidencial, Francisco Labastida.