Bayern y Real Madrid, un duelo convertido en clásico del fútbol europeo, asoma en semifinales con un primer capítulo en el Allianz Arena, estadio que acogerá la final, donde el equipo de José Mourinho deberá romper una maldición para cumplir su gran reto, dar al madridismo la décima Copa de Europa.
Un total de 18 enfrentamientos en la competición más prestigiosa del mundo a nivel de clubes, dan forma a un choque convertido en clásico: Bayern contra Real Madrid. Trece Copas de Europa sobre el césped y dos equipos con la necesidad de rememorar tiempos pasados en una competición que no conquistan desde el 2001 el conjunto germano y 2002 el español.
La recuperación del prestigio perdido en Europa de un Real Madrid que en seis años fue incapaz de superar la barrera de octavos ha llegado de la mano de José Mourinho. A los que miran números poco importa el enfrentamiento con la UEFA por los arbitrajes en la única derrota europea del técnico portugués desde que cogió el mando, en la ida de semifinales ante el Barcelona.
El caminar madridista por Liga de Campeones ha sido inmaculado esta temporada. Récord con pleno de victorias en la fase de grupos y dos eliminatorias superadas ante Olympique de Lyon y APOEL.
Para el Bayern, los duelos contra el Real Madrid serán los partidos más importantes de la temporada, puesto que son los que lo separan del gran sueño que es llegar a la final de la competición en Múnich.
Pese a que la Bundesliga, salvo un milagro, puede darse por perdida para los bávaros, Hoennes ha dicho que, si se llega a la final, la campaña debe considerarse como exitosa, independientemente de si al final se consigue o no un título.