Tras el parón navideño y el aperitivo de la Copa del Rey, Barcelona y Espanyol retoman el pulso a la competición liguera con un derbi de alto voltaje marcado por el 1-5 logrado por los azulgranas la temporada pasada.
La afición blanquiazul no olvida la exhibición del Barça en su última visita en Cornellà-El Prat y prepara un ambiente hostil para el eterno rival, esperando que su equipo tome cumplida venganza hoy y se lleve los tres puntos como local. Algo que no sucede desde la campaña 2006-07, cuando la escuadra perica venció en Montjuc por 3-1.
Para afrontar este nuevo reto, el técnico del Barcelona, Pep Guardiola, no podrá contar con el delantero David Villa ni el centrocampista Ibrahim Afellay, pero recuperará al centrocampista Andrés Iniesta, que ayer recibió el alta tras estar quince días apartado de los terrenos de juego por una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda.
El técnico barcelonista podría regresar a la defensa de cuatro contra el Espanyol, con Alves y Abidal en los laterales y Puyol y Piqué en el eje, lo que dejaría fuera del once a Mascherano. El regreso de Iniesta en la medular y el de Alexis Sánchez acompañando a Messi y Cesc en la punta de ataque podrían ser las otras novedades en el once.
El técnico Mauricio Pochettino ha recuperado a parte de sus tocados para el encuentro, aunque el once inicial no presentará, a priori, grandes novedades. Aún no se conocerá el estado físico definitivo de la plantilla del Espanyol. Aunque es probable que el lateral derecho Javi López pueda reaparecer en el derbi.