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Primeras letras


Todo empezó un día de lluvia, cuando Alcibiades Herrera me sostuvo en vilo, un instante antes de caer en una alcantarilla destapada de la calle 25 oeste, en Chorrillo. Tendría entonces unos siete años, era como decimos en panameño “un pedacito de gente”, cuando esta especie de ángel de la guarda, evitó que cayera al fondo y al torrente de la calle desbordada por la lluvia. Los golpes en las costilla y la azotaina posterior me obligaron a la lectura de los libros y revistas que había en el cuarto número 6 de la casa 8-A60 que compartía con mi madre y mis hermanos.

La idea de morirse no ha sido concebida para elucubración de los niños, pero luego del incidente, y de más de una lectura, me volví un tipo penetrante, y hacía preguntas complicadas, absurdas, inconcebibles para mi edad. Me convertí en un buscador de información, es decir, un lector. Ser un lector es querer saber y por ahí me fui.

Lo que pudieran llamarse mis primerísimas notas las escribí para El Chorrillero (1975-1979) periódico comunal editado por el Movimiento Pro Mejoras de El Chorrillo, algunas notas sobre las carencias del barrio, entre otros tópicos. Creo que algo de eso caló en mí y tuvo que ver con mi afición posterior por las letras.

 

Me dediqué a cortejar a las muchachas con mis parrafadas y hasta coleccione uno o dos textos por cada una. Los conservé por mucho tiempo en un cartapacio forrado con papel de regalo de navidad y plástico.

Creo que el hecho de tener acceso a una máquina de escribir desde mi posición de mecanógrafo en el departamento de Correspondencia y Archivos del Ministerio de Educación contribuyó con la causa.

El diario El Matutino publicó un texto descriptivo, sobre el GUERNICA de Picasso. Unos versos conmemorativos al héroe nacional Victoriano Lorenzo se perdieron en las páginas del diario La Crítica. Un cuentito: LUCERNA Y CERILLA, publicó Tilsia Perigault en la sección Estrella de los niños de La Estrella de Panamá.

 

En 1980, el Torneo de Poesía de Verano, convocado por el Instituto Nacional de Cultura fue mi primera participación en un concurso literario. Competían por el premio y el reconocimiento unos cuarenta aspirantes a poetas. Algunos de ellos son reconocidos escritores hoy. Fui eliminado en la primera ronda. ¿Mi poema? ESTIGMAS, afortunadamente no me estigmatizó. El premio lo mereció el poeta, entonces joven, Pablo Penacho.


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663759
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América