TIEMPOS de fe tocan la puerta de la historia. Hoy, la Patria amanece con un nuevo mandatario electo, que revive esperanzas en unos, y que, en otros, provoca cierto desasosiego.
En materia deportiva, el Gobierno que termina ha dejado obras importantes como la construcción y remozamiento de nuevas infraestructuras (canchas sintéticas, el Estadio Omar Torrijos, por ejemplo). El béisbol y el fútbol han sido los deportes que más beneficios recibieron durante estos cinco años.
La administración de Ramón Cardoze como director del Instituto Panameño de Deportes (PANDEPORTES) se va; quedan las “obras bonitas”, aunque no se puede ocultar que la casa no queda en orden. Aún están los malos dirigentes que perjudican y lastiman a nuestros atletas. Además, se quedó en deuda con disciplinas como el atletismo, que a pesar de tener un campeón olímpico, como Irving Saladino, no cuenta con las instalaciones adecuadas.
El próximo director de PANDEPORTES debe, primero, acabar con las sinvergüenzuras a nivel de la dirigencia, si pretende hacer algo de justicia y que su “proyecto deportivo” rinda al máximo.