El fútbol americano vuelve a verse envuelto en un problema legal, después de que la fiscalía presentó cargos ayer de presunta violación, confinamiento criminal y agresión al jugador de línea de los Colts de Indianápolis, Josh McNary, según confirmó Peg McLeish, portavoz de la oficina de la fiscalía de Indianápolis.
Los Colts, que deben enfrentar el domingo a los Patriots de Nueva Inglaterra por el título de la Conferencia Americana (AFC) de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), ahora deben enfrentar como un elemento de distracción este problema legal.