El Gobierno guatemalteco decidió prorrogar por otros 30 días el "Estado de Calamidad Pública" en todo el país que decretó el pasado 3 de septiembre, motivado por la hambruna que ocasionó la reciente sequía en dos municipios del este de Guatemala, informó ayer una fuente oficial.
La medida adoptada por el jefe de Estado, Alfonso Portillo, vencía mañana, pero se acordó extenderla por otros 30 días, explicó el portavoz presidencial, Jorge Pérez.
Portillo decretó el "Estado de Calamidad Pública", pero sin suspender ninguna garantía constitucional, debido a la crítica situación alimentaria en los municipios de Camotán y Jocotán, en el departamento oriental de Chiquimula.