El primer aniversario del ascenso al poder del presidente Gustavo Noboa, fue contestado ayer, por una "movilización nacional" para recordarle que se mantienen las causas que provocaron el golpe de Estado del 21 de enero de 2000.
La insurrección de indígenas y militares en aquella fecha finalizó con el derrocamiento del presidente Jamil Mahuad en medio de una grave crisis económica y política y su relevo por el entonces vicepresidente Noboa.
La "movilización nacional" fue convocada por organizaciones sociales, con el apoyo de la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), que anunciaron una progresiva radicalización de protestas contra la pobreza y la corrupción.
Manifestaciones callejeras y esporádicos cortes de carreteras fueron las acciones más destacadas en algunas de las principales ciudades del país, donde sin embargo el transporte público, taxis o el comercio trabajaron normalmente.
El secretario de Comunicación de la presidencia, Alfredo Negrete, informó a