Pero después de casi ochenta ediciones celebradas de la más importante de las competencias hípicas en nuestro medio, sería demasiado atrevido circunscribir el análisis de la carrera a dos variables y un jinete.
Como sucede en cada temporada, la mayoría de los competidores llega a la pista marcado por un gran signo de interrogación: ¿Tendrá el oxígeno suficiente para resistir el largo tendido de los 2600 metros sobre los que se disputa la carrera?
En ese punto Excellent Shine sale eximido, puesto que ganó el año pasado superando a Golden Strategy, uno de los caballos más poderosos que ha competido en el Hipódromo Presidente Remón en los últimos 5 años.
Ahora el examen es para Ay Papá, el campeón del último Clásico Internacional del Caribe, así como para los novatos Palmiche y Dicky´s Cat que tienen como mejores créditos su juventud (3 años) y el handicap de peso. Ambos llevarán 114 libras.
No muy lejos figura Drago, otro caballo nativo que atraviesa por un buen momento, y que hoy pudiera correr por velocidad y tratar de aguantar en la segunda mitad de la carrera, cuando los principales candidatos a la victoria comiencen a moverse desde la zaga.
El otro paquete de participantes lo componen Alburero y Rafaello, que vienen a reivindicarse y que tienen una experiencia respetable en carreras de importancia y sobre el tiro de aliento.
Las gradas del hipódromo enmudecerían en caso de que después que los participantes den la vuelta y media a la pista, resulte triunfador, cualquiera de estos: Provocadora, England Charlie, Black Giant o Dictador.
Además del premio en efectivo y el orgullo que significa ganar el Presidente, el propietario del caballo ganador recibirá de manos de Roberto "Mano de Piedra" Durán el trofeo que simboliza la victoria.
El Clásico Presidente es el plato fuerte de una reunión que consta de nueve carreras, incluyendo el Premio TV Max, clasificatorio para la III Copa Invitacional del Caribe y otra clasificación para el Invitacional LXVII Clásico Internacional, que será en la octava carrera.