Hay rivalidades que nunca aburren.
La de Rafael Nadal y Roger Federer en el tenis cae bajo esa categoría. Los dos han jugado en todas partes, en 21 ocasiones, en cada Grand Slam, salvo uno: el Abierto de Estados Unidos.
Esto quizás puede hacerse realidad en la final del torneo que arranca el lunes, algo que hasta hace unos cuantos meses parecía medio antojadizo.
Con el permiso de Novak Djokovic y Andy Murray, Nadal y Federer son los dos grandes favoritos. Y Juan Martín Del Potro, el último campeón, no podrá defender el título.