El Racing despidió ayer el año en el Sardinero perpetrando un pésimo partido 1-1 ante un Málaga que si no ganó fue porque no buscó con más convicción la portería cántabra, ya que por juego fue mejor el equipo andaluz.
Los dos equipos salieron con muchas precauciones, orden en defensa y fuerte presión sobre la posesión del rival, lo que espesó el juego e hizo que apenas se llegara a las áreas, siempre sin peligro.
Así, los primeros disparos a puerta fueron desde lejos, el primero del portugués Eli Pereira, sin apenas ángulo, que fue detenido por Coltorti; y, el siguiente de Serrano, que cogió adelantado al meta Iñaki Goitia, pero con escasa puntería.
El partido transcurría a un ritmo muy lento hasta que una serie de errores encadenados de los centrocampistas del Racing, que no acertaron a parar al portugués Duda, facilitaron la entrada por banda izquierda de Albert Luque, que centró hacia el punto de penalti, donde el marroquí Nabil Baha fue más rápido que la defensa y fusiló a Coltorti con una certera volea con la derecha.
Tras el descanso se produjo la mejor ocasión del Racing, por no decir la única hasta ese momento, en un saque de falta del francés Peter Luccin sobre Pedro Munitis, para que éste tocara desde la línea de fondo y Juan Valera rematara fuera de chilena.
Sin embargo, cuando peor estaba el conjunto cántabro, una jugada de estrategia cambio el signo del partido, en un saque de esquina botado por Munitis, que cabeceó impecablemente a las mallas el lateral Valera. Primer gol de córner del Racing en lo que va de Liga.
De esa forma, el partido quedó empatado y el Málaga perdió la opción de ganar.