EFE
Sin las movilizaciones de masas y el aparato de épocas pasadas, el presidente ruso Vladimir Putin, el primer máximo dirigente de Moscú que visita Cuba tras el derrumbe de la URSS, asistió ayer con su colega cubano, Fidel Castro, a la firma de cinco acuerdos para relanzar las relaciones bilaterales.
Entre los tratados figuran dos de contenido económico con la concesión de un crédito de Rusia a Cuba cuyo monto y destino no se reveló.
Uno de los convenios está orientado a evitar la doble imposición para "estimular el desarrollo del comercio, las inversiones, el deporte, la cultura y otras actividades", indicaron las fuentes.
También fue firmado un protocolo de intercambio comercial que "incluye las cifras indicativas de los principales productos que serán comercializados entre los dos países en el período 2001-2005".
Los dos presidentes firmaron una declaración conjunta en la que destacan la condena al embargo comercial unilateral de EU a Cuba desde 1962 y los abundantes párrafos sobre el control de armas nuclear.
En 1962, cuando Cuba era el principal aliado político y militar de la URSS en América, la instalación de misiles soviéticos en la isla estuvo a punto de desencadenar un conflicto nuclear.
Los dos estados rubricaron además un tratado sobre relaciones jurídicas que "regula la extradición, el traslado de sancionados y todos los problemas civiles referidos a las relaciones entre los dos pueblos" y que sustituye al firmado por Cuba en 1984 con la desaparecida URSS.
Finalmente fueron establecidos sendos convenios en materia de salud y ciencias médicas y para la "compilación conjunta de documentos de archivo sobre las relaciones entre los dos países".