Brunet Hay se tendrá que acostumbrar a la vida europea, la que es famosa por ser muy costosa.
El ariete explicó que, ahora que está en Suecia, solo ha comido pollo, sopa, papas y jugo de naranja.
“La vida aquí es muy cara, pero sé que me adaptaré. Cada vez que voy al estadio, me vienen a buscar. Todavía no he utilizado el servicio de taxi de aquí”, explicó el delantero del Sporting San Miguelito.
Brunet tendrá que adaptarse a muchas cosas, pero el fútbol lo puede todo.