LA jefa de PANDEPORTES, Fary Levy, no para de ofrecernos agrios sorbos de contradicciones.
A Levy se le ha convertido en costumbre (¡muy mala, por cierto!) el encender la polémica para, luego, apagarla y, para ello, siempre utiliza el método de echar para atrás lo dicho o lo hecho.
Primero, anunció subir el precio del alquiler de los coliseos que administra PANDEPORTES, y reculó; luego, vino el lío con Irving Saladino (a quien con un lenguaje un tanto agresivo se le exigió rendir cuenta por el dinero que le daba el Estado) y terminó hablando de “mal entendido”; y ahora, se salió con que los clubes de la LPF deberían pagar -B/50.00 por hora- por entrenar en las instalaciones de PANDEPORTES, y también se retractó.
¿Por qué ninguna de las iniciativas de la titular de PANDEPORTES se han materializado? Primero, puede ser que sus argumentos son endebles, fáciles de desarmar o, dos, no los ha sabido sustentar. Digo, sólo menciono estas dos hipótesis porque no quiero pensar que Levy se esté prestando para el jueguito de “volar” a Ariel Alvarado de la FEPAFUT, porque ganas, y muchas, se nota, que este Gobierno le tiene.
Desarrollar y masificar el deporte son las misiones primordiales de PANDEPORTES... Para sacar a Ariel Alvarado, Miguel Sanchiz (presidente de FEPABA) y Franz Wever (FEDEBEIS), entre otros, de sus actuales cargos, están -para bien o mal- los presidentes de ligas provinciales. Así es.