Los Juegos Deportivos Centroamericanos celebrados este año en Panamá fueron el termómetro perfecto para saber qué tanto los panameños apoyan al deporte.
Los Juegos Bolivarianos del 2013 serían una inversión del Gobierno por poner a Panamá en el orbe del deporte latinoamericano.
Pero, ¿qué beneficio podría traer, además de lo deportivo, al país?
Según los organizadores del evento los Bolivarianos serían una inversión a futuro para el país.
En lo deportivo habría más atletas. Por el momento, Panamá cuenta con pocos atletas élites. Al traer unos juegos de la talla de los Bolivarianos, Panamá estaría obligado a presentar atletas competitivos en todas las disciplinas.
Sumado al lado deportivo, unos Juegos Bolivarianos serían una entrada para el turismo.
Se esperaría arriba de 2 mil atletas, más delegados, entrenadores y familiares, que vendrían a Panamá para conocer la ciudad y otros sitios del país.
Con respecto a la infraestructura, los coliseos serían polifuncionales y ayudarían a fomentar el deporte en el país.
Julio Kenion, presidente de la Federación de Lucha Aficionada, señaló que además de infraestructuras, también revertiría en experiencia de cómo desarrollar unos juegos de esta magnitud, además se traerían técnicos de alto nivel.
Para Edwin Cabrera, presidente del Comité Organizador de los Juegos, estas instalaciones servirían para que el deporte se extendiera.
Cabrera también dio en el clavo al asegurar que la construcción de la Villa Bolivariana ayudaría para hacerle frente a los problemas de vivienda.
“Los terrenos están ubicados en el sector este, precisamente, hacia donde se está expandiendo la ciudad”, dijo.
De seguro, el más importante legado que podrían dejar estos Juegos serían las nuevas caras del deporte nacional y las infraestructuras, para el fomento del deporte.