Los dirigidos por Hernán Darío "El Bolillo" Gómez, aunque no hicieron gala de un fútbol vistoso, terminaron ayer llevándose los tres puntos frente a Honduras en el Estadio Olímpico Metropolitano.
Casi nada de peligro llevó Panamá al arco catracho, y fue un cañonazo limpio a balón parado, a los 22 minutos, cortesía de Fidel Escobar, el juvenil del Sporting Lisboa B de Portugal, el factor determinante para lograr la victoria, la primera como visitante en una Hexagonal.
Durante el encuentro, específicamente en la segunda parte, los hondureños dispusieron de mejores chances de gol, pero cuando no eran las milagrosas manos de Jaime Penedo, era la impericia de sus futbolistas la que terminaba frustrando todo intento por revertir el marcador. Pero en las redes sociales se notaba que a muchos poco les importó el funcionamiento de la Roja, bajo el argumento de que en estas etapas finales lo que vale es ganar. "El Bolillo" al parecer no cree lo mismo.
Incluso, el equipo del también técnico colombiano Jorge Luis Pinto frustró la filosofía de la tenencia de la pelota muy vociferada por "El Bolillo". La H tuvo el control del balón en un 56 por ciento frente a un 44% de la visita.
"Nosotros no fuimos mejor que ellos ni ellos mejor que nosotros", manifestó Gómez en la rueda de prensa posterior a la victoria.
El enfrentamiento en San Pedro Sula también sembró más incertidumbre de cara al choque con los mexicanos, ya que la amarilla que se le mostró al capitán Felipe Baloy lo inhabilitó para alinear en el duelo del martes en el Rommel Fernández.
Además, se está pendiente de la evolución del lateral izquierdo Luis Ovalle, quien salió lastimado en medio de lágrimas, y Román Torres, ausente ayer debido a dolores musculares, según informes médicos.
"El Bolillo" echó agua a la euforia. Recordó que el "camino es largo, demasiado largo", y que ahora se centrará en mentalizar al elenco nacional para el partido contra los mexicanos. "Ellos tienen jugadores que nos van a dificultar muchísimo", sentenció.