La respuesta a la interrogante del título sigue en el aire. Tengo mucha incertidumbre de lo que pueda pasar ante El Salvador.
Nuestra selección sigue sin trabajar. El técnico no entrena con los jugadores del patio. El presidente no consigue partidos... una serie de calamidades se nos vienen encima.
A dos meses y días para la crucial eliminatoria con El Salvador, estamos confiando en nuestras individualidades, en Baloy, Rivera, Gómez, Blas Pérez, Luis Tejada, Gabriel Torres o José Luis Garcés.
Pensaba que la etapa de la improvisación había pasado y que esta vez llevaríamos un proceso cónsono con nuestra aspiración de asistir por primera vez a un mundial. La realidad es otra.