Llegó la hora de saber quién será el campeón del Super Bowl XLIII entre los Acereros de Pittsburgh y Cardenales de Arizona, en donde el estadio Raymond James de Tampa, se convertirá en el escenario para que estos dos titanes se enfrenten esta tarde.
Mucha expectativa crece entre periodistas, analistas y fanáticos del fútbol americano de saber cuál de las dos escuelas saldrá con la gloria.
Por un lado, los Steelers de Pittsburgh llegan con la mejor defensiva de la liga permitiendo 13.1 puntos de promedio, dándole gran mérito a su coordinador defensivo Dick LeBeau.
Mientras Arizona muestra su fortaleza en la ofensiva, siendo la número 4 en toda la liga, anotando 26.4 puntos por partido.
En la banca se enfrentará la experiencia contra juventud. Mike Tomlin, quien tiene dos años como entrenador de los Steelers llega a su primer Super Bowl; todo lo contrario de Ken Whinsenhunt, quien ya ganó con los propios Steelers en el año 2006, como coordinador ofensivo.
No obstante, en el terreno de juego estarán dos mariscales de campo de gran experiencia y ganadores de "tazones": Kurt Warner por Arizona y Ben Roethlisberger con Pittsburgh.
Este gran espectáculo arrancará las 6:28 de la tarde, hora de Panamá.
¿Será Arizona el equipo que por muchos años fue la cenicienta de la NFL quien ganará el Super Bowl? O, ¿será Pittsburgh el que logrará su sexto anillo superando a los 49 de San Francisco y Vaqueros de Dallas que tienen cinco Super Tazón de la recesión?
El precio de las entradas para ver el Super Bowl, que este año empieza a ser conocida como la "Recession Bowl", ha caído en picada y no habrá rastros de festejos previos.
El Super Bowl, nombre por el que se conoce a la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y que hoy enfrenta a los Steelers de Pitsburgh y a los Cardinales de Arizona en Tampa (Florida), es el acontecimiento televisivo del año en Estados Unidos como demostró el duelo entre los Gigantes de Nueva York y los Patriots de Nueva Inglaterra el año pasado.
Entonces se batieron todas las marcas de audiencia en Estados Unidos para un evento deportivo, con 97,5 millones de espectadores, según la compañía Nielsen Media Research. Sólo el último programa de la histórica serie de televisión "MASH" tuvo una audiencia mayor: 106 millones, en 1983.
Ante este panorama, los únicos que se preparan para hacer caja en esta época de crisis son las empresas de comida rápida, sobre todo cadenas como Pizza Hut, que prevé unos 2,5 millones de encargos, un 55 por ciento más de lo habitual durante un domingo.