Es cierto, Paraguay llegó a la final de la Copa América 2011, pero, al final, terminó goleado por Uruguay.
También es cierto que, sea lo que sea, Paraguay es una potencia futbolística en Sudamérica y, no solo eso, en el mundo.
Porque Paraguay es un equipo mundialista. Participó en los mundiales de 1998, 2002, 2006 y 2010, que no es poca cosa.
Sin embargo, con todo y sus pergaminos, los paraguayos no son invencibles y Panamá puede ganarles. ¿Quién dijo que no?
Estoy seguro que Julio Dely Valdés utilizará este partido para ver algunos detalles y darse cuenta quién está en forma y quién no. Pero Julio nunca pierde detalles y estaría pensando, por lo que he visto en los entrenos, que saldrá con un equipo fuerte y comprometido para hacerle frente con lo mejor de lo mejor de Panamá.
Julio, además, debe estar consciente que esta clase de partidos, ante este tipo de rivales, le sirve mucho en lo anímico y en lo psicológico a los jugadores de la Roja, sobre todo a los que no vienen siendo muy habituales y no han tenido muchos minutos.
Solo espero que el espectáculo sea bonito y sirva para llegar de la mejor forma al partido ante Nicaragua, cuya meta debe ser ganar, gustar y golear.
Ojo, sin olvidar que tampoco se puede hacer un papelón ante Paraguay. Como lo dije antes y lo repito: no se puede salir a empatar, hay que matar y ganar.
Todo esto sirve de fogueo, de experiencia. Este año pinta bien: buenos amistosos, buenos rivales y eliminatorias.
Creo que nos conviene más ir de a poco, y comenzar desde la segunda ronda de las eliminatorias de la UNCAF nos ayudará a crear un grupo más solido.
Para muestra un botón: Roberto Chen. Hoy fue él el convocado, pero mañana puede ser otro.
Las cosas pintan bien. ¿Quién ha dicho que no le podemos ganar a Paraguay? ¿Quién?