Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy, cuando entramos al lunes de Carnaval, previstos para lo que nos depara la semana, y aguardando con un ojo abierto, la serie final juvenil que inicia el viernes.
Pero quién ganará la serie, después de una semana de jolgorio, fiestas y alegría de un pueblo que busca en los Carnavales refrescar las grandes temperaturas sicológicas, laborales y de vida cotidiana en nuestro Panamá querida.
Ganará el equipo con más disciplina, mayor juicio, concentración y respeto. El béisbol te da oportunidades y hay que saberlas aprovechar.
Los Vaqueros no ganan desde 1996, han pasado 12 años desde que ganaron por última vez, y en su historia sólo han obtenido un par de campeonatos.
Chiriquí viene de una buena racha, dos de los últimos tres años y con una mentalidad ganadora, 100% inspiradora. Oeste no va como favorito a la final y eso le puede dar cierto grado de ventaja, sin presiones.
Dos técnicos de lujo, un viejo zorro internacional con sombrero de Vaquero, Rigoberto Blanco; y un astuto y sagaz mentor local, de incontables batallas internacionales, de nombre Alberto Macré.
¿A quién voy? Buena pregunta, complicada tal vez, pero en mi corazón sólo hay espacio al equipo de mis amores.
¡Viva el béisbol!