El cambio de sede para el partido que realizaron ayer las novenas de Coclé y Veraguas, no sólo trajo consigo beneficios económicos para la Federación Panameña de Béisbol (FEDEBEIS). También dejó pérdidas monetarias para otros sectores, que se vieron afectados con la repentina decisión adoptada por el ente regulador del deporte rey en nuestro país.
Vale la pena recordarle a la FEDEBEIS, que existen emisoras locales que sólo transmiten los juegos de sus equipos cuando están en casa. Entonces, si no hay partidos, ¿cómo quedan esas emisoras con sus anunciantes? ¿Quiénes son los que aportan el dinero para pagarle a los locutores y también pagar los derechos para transmitir?
Súmenle el hecho de que hay vendedores ambulantes de refrescos y otros productos, que mucho o poco buscan noche a noche llevar el sustento diario a sus hogares. Esos, por citar algunos, suelen ser afectados por estos cambios repentinos. Entonces, me pregunto yo: ¿Quién se hace responsable de esos daños? El punto 3 del artículo 7 del reglamento oficial del torneo le permite a la justa directiva realizar cambios en el calendario y eso es no se puedo objetar. Sin embargo, pienso que al momento de hacer los mismos se debe tener un poco más de consideración, para evitar afectar a terceros.