Mañana, quiero ver el Estadio Rommel Fernández Gutiérrez lleno. No me gustan las excusas. Hago un llamado a la afición para que, así como apoya al béisbol, también haga lo propio con el fútbol.
Porque nuestros muchachos, a pesar de venir bien futbolísticamente (mucho mejor que hace un mes, cuando algunos no veían muchos minutos con sus clubes), son humanos y necesitan el apoyo de todos.
Estoy casi seguro que Julio César Dely Valdés no especulará y sacará el mejor once posible para sellar la clasificación a la tercera ronda de las eliminatorias.
Lo que menos quiere Julio --ojo, es mi opinión-- es continuar con la mente puesta en este Grupo C. El “Panagol” está consciente de que con una victoria se avanza matemáticamente a la siguiente ronda, cuestión que le ayudaría mucho , en caso de avanzar mañana, a probar jugadores en el partido de vuelta ante Dominica, que se llevará a cabo en el Rommel.
Hablando del Rommel, yo espero que el estadio esté en buenas condiciones. Ayer, lo vi y me quedé con una sonrisa. Espero que mañana esté en óptimas condiciones.
Sobre la victoria: no será fácil ganarle a Nicaragua, pues tanto su entrenador como los jugadores saben que esta es su última carta, por lo que estarán con sangre en los ojos para intentar golpearnos en nuestra casa, aunque dudo que lo logren. No lo dudo por gusto, tenemos con qué. Ya es hora de demostrar y darle una alegría al público.
Sin embargo, lo más importante será el apoyo que el público le pueda dar al equipo. No espero menos. Quiero que todos se vistan de rojo y, sea lo que sea, apoyen al combinado nacional, que no es poca cosa. Por favor, es eliminatorias, mañana, todos con la Roja.