El colombiano Nairo Quintana afronta la recta final del Tour de Francia en segunda posición, un puesto que no consideraría un fracaso si finalmente no logra quitarle el maillot amarillo al británico Chris Froome.
"No sería un fracaso, sería bonito repetirlo dos años después. El año pasado dijeron que no vine porque tenía miedo. Yo siempre dije que era por una cuestión de madurez para el futuro. Ahora ya estamos en el futuro y hemos llegado en buenas condiciones (...) Vamos a trabajar para ganar, pero si no lo logramos no sería ningún fracaso ni frustración. Tengo bastantes Tours por delante", afirmó el jefe de filas del Movistar en la jornada de descanso del Tour.
El colombiano lamentó el minuto y medio cedido en la segunda etapa y comentó que el resto de lo perdido se debió "a que Froome fue más fuerte en la primera etapa de montaña".
"Pero fuimos más fuertes que otros rivales, solo uno ha sido mejor y vamos a trabajar para desbancarlo", indicó el de Boyacá.
Quintana no desveló nada de la estrategia de su equipo, que dijo que pondrán a punto con sus directores en los próximos días, pero aseguró que cuenta con el respaldo del español Alejandro Valverde, cuarto de la general.