El español Rafael Nadal buscará hoy su décimo triunfo en Roland Garros y agrandar así aún más su leyenda en ese torneo, frente al peor rival posible, el suizo Stan Wawrinka, que persigue su segundo triunfo en París aferrado a su reputación de matagigantes.
Aunque el español ha dejado la impronta de un tenista intratable, con un nivel de juego similar al de sus mejores años, a lo que ha sumado una mayor experiencia, enfrente tendrá a un Wawrinka que, en un día de gracia, puede acabar con cualquier rival.
Ya lo comprobó hace dos años el serbio Novak Djokovic, que llegó en el mejor momento de su carrera para ganar por vez primera en París y que ya se relamía con el título tras haber derrotado a Rafael Nadal cuando se topó con la mejor versión del suizo, un tenis agresivo implacable que le hizo retrasar un año su consagración en la ciudad de París.