El español Rafael Nadal aseguró ayer, tras ganar el Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó, ante el japonés Kei Nishikori (6-4 y 7-5), su segundo torneo consecutivo tras Montecarlo, que estos dos triunfos "hacía mucho tiempo" que los buscaba.
El manacorense escribió por novena vez su nombre en el palmarés del abierto barcelonés e igualó los 49 títulos en tierra batida que consiguió el argentino Guillermo Vilas, un registro, este último, que no le da mucha importancia.
"Para mí, lo único importante era ganar el partido, el resto de cosas no son importantes. Esas cosas ya las analizaremos cuando acabe mi carrera", señaló.
Preguntado por si, tras estos dos últimos triunfos, regresó su mejor versión, el ex número uno del ranking ATP se mostró algo molesto: "Ni me fui, ni he vuelto, ni nada. Intento ser el mejor cada torneo. Hay épocas peores y mejores. Estar el cinco del mundo no es irse; he estado el cinco del mundo y no he estado el veinticinco".
En cualquier caso, Nadal ha reconocido que su mentalidad es muy distinta a la que tenía la temporada pasada, en la que jugaba "con ansiedad".