En busca de tener la mejor forma para la próxima temporada, el lanzador panameño Ramiro Mendoza viajará el próximo 2 de enero a Estados Unidos para reportarse en el campo de entrenamiento de los Yanquis de Nueva York, en la ciudad de Tampa, donde también puede finiquitar su contrato.
"Ahora mismo estoy practicando, alzando pesas y el 2 que voy regresando a Tampa para correr y a empezar a soltar el brazo", esas fueron las primeras palabras del diestro santeño al ser entrevistado en su residencia en el sector de Vacamonte, al lado oeste de la ciudad capital.
Con la tranquilidad que lo caracteriza, Mendoza indicó que lo mandaron a buscar para practicar más con el brazo y fortalecerlo como la temporada pasada y considera que la decisión de aceptar el llamado de los Yanquis es buena porque ellos correrán con todos los gastos.
SU CONTRATO
En cuanto al contrato, Mendoza dijo que junto a sus representantes están negociando un acuerdo por varios años, que puede estar cercano a la decena de millones de dólares.
"Mis abogados están hablando del contrato. Hablan de tres años, no sé cuánto están pidiendo y creo que pueden ser 11 millones por tres años". "Como a los relevistas no le pagan mucho estoy conforme con los 11 millones. Para mí está bien con eso", sentenció el lanzador, quien agregó que le hubiese gustado lanzar en la liga PROBEIS, pero no le dieron el permiso.
SU ROL
Sobre la función que puede desempeñar en la campaña del 2002 dijo desconocer qué pasará realmente, sobre todo con la llegada de Steve Karsay, quien aparentemente será quien le prepare el camino para que Mariano Rivera cierre los juegos.
"No sabía de eso. Otro cerrador, no sé si será igual que yo o dónde lo van a poner, pero voy a estar ahí para ganarme mi puesto como lo hice el año pasado y espero que no me lo quiten".
"Oí unos comentarios para ponerme de relevo largo, o donde estaba, pero no sé, donde me pongan voy a hacer mi trabajo para ayudar al equipo". Disfrutando de la vida familiar con su esposa Cinthia; sus hermanas Nereida y Micky; de sus hijos, su cuñado Fernando, amigos y vecinos, Mendoza no mostró ningún tipo de preocupación por los movimientos que están haciendo los Yanquis, aunque no escondió su interés de ser abridor, ya sea con ellos u otro equipo.
"Quizás no me vayan a soltar, pero si lo hacen puedo ser un abridor con otro equipo". "También me gustaría estar con el equipo como relevista, pero antes de Mariano".
GIAMBI SERA DE LA FAMILIA
Sobre la firma de Jason Giambi, dijo que es un buen jugador, pero que Tino era compañero de seis años, casi de la familia. "Así pasa en la pelota. Llegó otro nuevo y él será de la familia también".