El funeral de Estado que merecidamente se le ofició esta semana al ex vicepresidente de la República, Guillermo Ford Boyd, tiene muchas lecturas o formas de interpretación.
La reacción del pueblo y las escenas que se registraron a lo largo del paso del cortejo fúnebre nos hizo recordar un libro que leíamos, ya hace buen rato, titulado “Rango y jerarquía”, escrito por el también finado intelectual panameño Jesús ‘Chuchú’ Martínez.
Palabras más, palabras menos, el texto en cuestión señalaba diferencias claras y puntales entre quienes ejercían un rango y quienes tenían jerarquía y, en el mejor de los casos, distinguía a quienes tuvieran ambos atributos.
Aunque parezca lo mismo, la diferencia entre rango y jerarquía es abismal. El rango es efímero, perecedero, mientras que la jerarquía trasciende el mundo material, se instala para siempre en las mentes de los individuos, cala intensamente en el ánimo de los pueblos y es capaz de producir transformaciones de toda índole.
Quizás Guillermo Ford nunca supo la jerarquía que alcanzó entre los panameños, independientemente de todos los rangos que pudo tener en vida. Esta semana, la gente le puso los galones que estimó se merecía y confirmó la tesis de ‘Chuchú’ Martínez: “Rango tiene el que dice vayan, jerarquía tiene el que dice síganme”.
Ecos sobre ‘El Charro’. Hola, Don Egbert. Solo unas líneas para agradecerte la publicación de mi cuento "Los anteojos", en "diaD", hace dos semanas. También quiero felicitarte por la excelente semblanza humana que hoy publicaste, escrita por ti, del ‘Charro’ fotógrafo. Sin duda es un texto muy bien concebido y redactado, que logra comunicar detalles particulares y trazos del conjunto de la vida y personalidad de un hombre humilde que ha sabido abrirse paso en un medio difícil, a punta de esfuerzo y voluntad de trabajo. Ojalá sigas en esta línea, dando a conocer a personajes humildes o profesionales de nuestra patria que luchan por salir adelante con dignidad. Saludos cordiales, Enrique Jaramillo Levi
Del escritorio de Ramón Fonseca M. Estimado señor Egbert Lewis. Reciba un cordial saludo. Deseo agradecerle su atención al publicar en el suplemento díaD la entrevista que me realizara el periodista argentino Federico Von Baumbach en la ciudad de Buenos Aires, así como sus comentarios en cuanto a mi caminar literario. Cordialmente, Ramón Fonseca Mora
Rescatando el otro yo de ‘El Charro’. Egbert Lewis, amigo, tiempo sin comunicarnos. Me gustó que en tu reportaje rescataras una figura popular como ‘El Charro’ y, sobre todo, me llamó la atención el enfoque que le diste al tema. Yo lo he visto muchas veces a él, y nunca me había puesto a pensar qué hacía además de ser “fotógrafo ambulante”. Buena iniciativa. Damaris Rivas
Observación
Me parece que la edición del domingo salió incompleta, ya que en la portada se hacían llamados de las páginas finales y no aparecieron. Frak R.
Respuesta. Efectivamente, señor Frak. Tuvimos un tropiezo técnico que nos causó ese inconveniente. Le pedimos disculpas a usted y a todos nuestros lectores. El editor