El Real Madrid inmerso en su peor momento de la temporada después de perder cinco de los últimos siete partidos y tras despedirse de su competición preferida, la Liga de Campeones, de nuevo en octavos de final, mide su caída ante un Espanyol que recupera a su líder, Raúl Tamudo.
El duelo ante el Espanyol pondrá freno a la depresión madridista o agravará aún más los problemas que protagoniza un equipo que ha perdido su identidad con el cambio de año. Su último varapalo, la eliminación ante el Roma italiano de Liga de Campeones, ha inundado de tristeza a un club necesitado de un triunfo balsámico.
Sólo queda la Liga y el título se ha convertido en una obligación tras despedirse antes de tiempo de Europa, en octavos de final por cuarto año consecutivo. Los hechos han desgastado la imagen de Bernd Schuster, aunque el club se ha encargado de desmentir cualquier atisbo de duda sobre su figura.
El Real Madrid llegó condicionado por las bajas a una fecha clave y Schuster las seguirá sufriendo ante el Espanyol.