El Tottenham Hotspur castigó este miércoles la apatía del Real Madrid en Wembley (3-1) y, con un doblete de Dele Alli y un tanto de Christian Eriksen, dejó asegurado su pase a octavos de final de la Liga de Campeones y agigantó la crisis del vigente campeón de Europa.
Ni el escenario -un estadio tan emblemático como Wembley-, ni la inmensidad del partido -un duelo contra el actual subcampeón de la Premier League-, lograron despertar de su letargo al Real Madrid, que saltó al césped de 'La Catedral' con la misma pasividad e ineficacia que demostró hace cuatro días en Girona (3-1). La vuelta de Alli después de haberse perdido las tres primeras jornadas de la Champions League por sanción insufló al ultramotivado y magníficamente bien trabajado Tottenham de una marcha más ante el 12 veces campeón de Europa, totalmente a merced de los ingleses durante los 90 minutos.Las recurrentes faltas de concentración del Madrid las castigó Alli después de que Trippier -en fuera de juego- le ganara la espalda a Marcelo y pusiera el balón al área pequeña, donde, en boca de gol, Dele sólo tuvo que empujar al fondo de la red.
Poco antes del doloroso 1-0, Pochettino se vio obligado a rearmar el equipo tras la lesión de Alderweireld: desplazó a Davinson a la derecha de la zaga, colocó a Dier de líbero y formó con el recién ingresado Sissoko en el centro del campo junto con Winks.
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Sin embargo, no acusaron el reajuste los 'Spurs', que apenas sufrieron en la primera mitad. Sólo tres tímidas aproximaciones de Cristiano tras el gol de Alli lograron inquietar a un Lloris del que no se tuvo apenas noticias. Sólo el voluntarioso Isco y Casemiro consiguieron salvar el honor del Real Madrid en los primeros 45 minutos.
La segunda mitad mantuvo la tónica de la primera, y ni con el cambio a defensa de cinco de Zidane -metió a Casemiro entre los centrales- consiguieron animarse a los madrileños. A los 11 minutos de la reanudación, Dele volvió a aparecer, en una jugada en la que dejó sentado a Casemiro con dos amagos de genio y soltó un disparo que tocó en Ramos y despistó a Casilla.>VEA TAMBIÉN: Madridista Gareth Bale, convocado para jugar contra Panamá
El tardío empuje del Real Madrid, ya con Asensio y Mayoral sobre el campo, se vio recompensado a falta de 10 minutos para el final, cuando Cristiano logró maquillar ligeramente el marcador con un disparo desde área pequeña tras una jugada por el costado izquierdo que no logró sacar la defensa local.
Alli pudo culminar su gran noche europea con el tercer tanto en su cuenta personal, pero su remate a bocajarro en el área pequeña se marchó incomprensiblemente fuera. No se volvió a tocar el electrónico de Wembley pese a la insistencia 'blanca' sobre la meta de Lloris, y el Real Madrid se marchó de vacío de Londres, condenado, prácticamente, a la segunda plaza del grupo y con la necesidad de despertar de un letargo que lo ha sumido en una crisis de resultados y juego más que evidente.>VEA TAMBIÉN: Zidane dice que le gustan los retos y cuando las cosas se ponen difíciles