Las "organizaciones terroristas" que operan en Colombia, paramilitares de derecha y guerrillas izquierdistas, son también blancos de la campaña antiterrorista global lanzada por EU, afirmó ayer Francis Taylor, coordinador de la lucha contra el terrorismo del Departamento de Estado.
Washington también está "muy preocupado" por la actividad de potenciales terroristas en el área de la llamada "triple frontera", entre Brasil, Argentina y Paraguay, dijo Taylor, quien no descartó el uso de la fuerza militar en la región.
"Estamos muy preocupados por los extremistas que están operando en el área de la triple frontera, y queremos trabajar con esos gobiernos para identificar a esos individuos y acabar con sus actividades", dijo en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA).
En la campaña lanzada por el presidente George W. Bush tras los ataques del 11 de septiembre se usarán "todos los elementos" de que dispone EU, incluyendo, "donde sea apropiado, como estamos haciendo en Afganistán, el uso de la fuerza militar", expresó el alto funcionario.
Taylor habló con la prensa después de informar a puertas cerradas sobre el desarrollo de la campaña antiterrorista en una reunión del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE). El comité inició ayer en la OEA su primer período extraordinario de sesiones por mandato de la Asamblea de Cancilleres del Hemisferio.
Taylor dijo que la estrategia antiterrorista de EU en el continente es la misma que se aplica en todo el mundo, y "comprende el uso de todos los elementos en nuestro poder, así como los elementos de que disponen los países de la región", que condenaron el terrorismo y se han comprometido a cooperar con Washington.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) están en la lista porque participan de actividades terroristas, y reciben el mismo tratamiento que cualquier otro grupo terrorista.
En tanto, los gobernadores colombianos expresaron ayer su rechazo a una posible intervención militar extranjera, al reaccionar al anuncio de Washington que de los rebeldes también son blanco de la guerra contra el terrorismo.