El asesinato del obispo auxiliar de Guatemala, Juan Gerardi, perpetrado el 26 de abril de 1998, será reconstruído el próximo domingo, con la participación de testigos, miembros de la Iglesia Católica y de la Fiscalía, confirmaron ayer fuentes oficiales.
La diligencia judicial estuvo prevista para el pasado lunes, pero fue aplazada debido a que la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) no había propuesto los peritos ni los testigos.
La reconstrucción del crimen comenzará desde que el obispo salió de la residencia de unos familiares hasta la casa parroquial de la iglesia San Sebastián, en cuya cochera fue violentamente asesinado a golpes la noche del 26 de abril pasado.
En la actividad participarán el sacerdote Mario Orantes, quien fue acusado por el Ministerio Público (MP) de ser el responsable del crimen, pero el juez Segundo de Primera Instancia Penal, Henry Monroy, lo dejó el libertad el 16 de febrero último.
También estarán la cocinera Juana Margarita López, sindicada del delito de "encubrimiento propio", quien está en libertad condicional, y el fiscal auxiliar Gustavo Soria, quien fue el responsable de la escena del crimen.
Asimismo, el fiscal especial del caso, Celvin Galindo, el abogado de Orantes, José Toledo, el ex canciller de la Curia Efraín Hernández y sus sobrinos Ana Lucía y Dagoberto Escobar, Carmen y Axel Gerardi, hermana y sobrino del asesinado obispo, respectivamente.
En la diligencia judicial participarán, además, el director de la ODHA, Ronald Ochaeta, el sacristán de la iglesia San Sebastián, Antonio Izaguirre, la activista de derechos humanos Helen Mack, tres expertos en sonido, y 19 testigos propuestos por el Arzobispado.
Según la ODHA, la diligencia es para demostrar que el sacerdote Mario Orantes no es el responsable del asesinato y que tampoco pudo escuchar u observar a los presuntos criminales.
Por otro lado, organismos pro derechos humanos en Guatemala dijeron ayer, jueves, que solicitarán a las Naciones Unidas el nombramiento de un relator de justicia debido a la ineficiencia en la administración judicial en este país.
El planteamiento lo hará la premio Nobel de la Paz de 1992, Rigoberta Menchú, y representantes de Alianza Contra la Impunidad (ACI) y la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA), durante la asamblea de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, que comienza el próximo 10 de marzo.
El director de la ODHA, Ronald Ochaeta, comentó que a esa reunión se llevarán casos específicos, como el asesinato del obispo auxiliar de Guatemala, Juan Gerardi, ocurrido el 26 de abril de 1998.
Ochaeta dijo que el papel del relator en materia de justicia sería el de monitorear la administración judicial en este país centroamericano, y analizar las actuaciones de la Corte, del Ministerio Público y la Policía Nacional Civil.
El funcionario del Arzobispado señaló que esperan sensibilizar a la comunidad internacional para que brinde todo su apoyo para que las recomendaciones formuladas la semana pasada por la Comisión del Esclarecimiento Histórico (CEH) o de la Verdad sean cumplidas.