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Recursos y resortes en ‘La tarde en que llegaste a verme’

La autora toma personajes y hechos históricos con el afán de darle mayor realismo y credibilidad a su obra literaria intercalando, por ejemplo, el secuestro de un avión, a los Beatles, la inauguración del ferrocarril, la invasión gringa al país del Canal y muchos temas más.


Los novelistas muchas veces andan a la caza de ideas, sucesos, temas… para el anhelado desarrollo de su pasión: la escritura. Pero en ciertas oportunidades, sin siquiera darse cuenta, los escritores se convierten en las sorprendidas presas; los sucesos les salen al paso, los atacan y no les dan reposo e incluso pareciera que se adueñan de su voluntad para no darles tranquilidad hasta que germine el dulce fruto de su creación.

Un hecho que para muchas personas puede ser un simple dato histórico consigue ser el detonante que despierta la imaginación del autor y logra convertirse en el punto de partida para el surgimiento de una novela. Ese es el caso de “La tarde en que llegaste a verme” de Lupita Quirós Athanasiadis, inspirada escritora panameña.

Un suceso real, la caída del jefe máximo del Estado panameño, es el punto de partida que sirvió para darle vuelo a la fantasía creativa y dar a luz un universo propio en donde el único límite es la imaginación y la libertad intrínseca que exige la literatura. De ahí surgen “las verdades inventadas e hilvanadas con recuerdos de mentiras”, según la autora, para crear su obra singular.

 

La novela de marras, que en realidad son dos novelas, una dentro de la otra, está escrita en lenguaje sencillo y preciso, capaz de mantener despierto el interés del lector. La autora, con singular maestría, intercala la “novela” de un supuesto escritor dentro de otra “novela” en donde él pasa a ser un personaje. Y uno de los protagonistas principales de la novela interna brinca de una a la otra con la intención de modificar el fatal destino que sabe que está por llegarle. ¡Y lo consigue!

Entre los personajes que destacan está Florencia, una participante atípica salida como del más allá para proceder con maldad en la vida de los que la rodean, como si se tratase del maléfico actor de una película de terror. Aquí, interactúa el mundo real con el imaginario; como el episodio en donde actúan unos gansos, el loro Fidel y un gato blanco, dándole al evento visos de onírica fantasía.

La autora toma personajes y hechos históricos con el afán de darle mayor realismo y credibilidad a su obra literaria intercalando, por ejemplo, el secuestro de un avión, a los Beatles, la inauguración del ferrocarril panameño, la invasión gringa al país del Canal y muchos temas más, jugando con las épocas en que los hechos sucedieron. Con destreza va cruzando del pasado lejano al pasado inmediato y viceversa, en algunos casos utilizando el recurso del recuerdo y en otros fijando los hechos periféricos en el tiempo y el espacio.

 

Los personajes que de pronto brillan en la obra no surgen de la nada, son seres que han sido formados por la observación que ha hecho la autora del abanico de conductas humanas que contiene la vida.

En el devenir de la existencia, Florencia va consumiendo su futuro planificando, minuto a minuto, conforme le va llegando, hasta llegar al efímero presente que de inmediato se alejará para convertirse en un eterno pasado. Ninguno de los actores de la obra, al igual que nosotros, escaparemos a ese proceso.

“El hombre es víctima de su destino y sus circunstancias”, nos dice Lupita Quirós Athanasiadis con acierto y nos presenta al mandamás de turno, cuando los gringos con prepotencia invadieron Panamá para apartarlo del poder y llevarlo ante la justicia estadounidense. Pero el hombre, como especie, no surge de la nada y Lupita lo enmarca en un universo que surge de su creadora imaginación en donde todo es posible que suceda y magistralmente hace que se confunda la realidad con la fantasía.

 

La moraleja es que, cuando los líderes caen, apestan. Ya no son útiles para los aprovechados sobalevas de siempre, que se sirvieron de su transitorio poder. Pero si retornaran, ¿qué pasaría? Bueno, dependería de las circunstancias de su regreso. Esa es la incógnita.


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654250
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América