El doble campeón del mundo, el alemán Sebastian Vettel, y su compañero de equipo, el australiano Mark Webber, presentaron ayer por Internet el temido y esperado RB8, el coche con el que pretenden defender los títulos mundiales obtenidos en 2010 y 2011.
El objetivo de la escudería, como en los dos últimos años, es mantener la supremacía tanto en la clasificación de pilotos como de equipos con un proyecto ganador, si bien el nuevo RB8 mantiene muchas de las características que hicieron casi imbatible al RB7.
En las primeras imágenes distribuidas del monoplaza de Red Bull se puede observar que el ingeniero jefe del proyecto Adrian Newey también ha optado en su diseño por el morro denominado “tipo delfín”, o con dos planos, aunque de forma menos pronunciada que en sus rivales, en particular el Ferrari del español Fernando Alonso y el brasileño Felipe Massa.
El nuevo vehículo de Red Bull era el secreto mejor guardado, y en líneas generales mantiene grandes similitudes con el monoplaza de la pasada campaña, capaz de ganar doce de las diecinueve carreras de 2011.