Con buenos ojos vemos el límite puesto a la reelección del cargo de presidente de federación o asociación deportiva local; sin embargo, esta nueva regla no es la solución definitiva a los problemas.
En este "manicomio" que es nuestro deporte, donde la "maleantería" y la "bellaquería" están a la orden del día, ya han salido antiguos dirigentes (fracasados para colmo de males) a vilipendiar la medida alegando, unos, que ésta es ilegal y otros, que vulnera la autonomía de sus federaciones.
Reitero, la norma es saludable, pero PANDEPORTES debió establecer "requisitos altamente exigentes" para quienes aspiren a ser dirigentes deportivos, porque puede ocurrir, en próximas elecciones, que muchos de los que hoy presiden federaciones pongan a sus secretarias personales o compinches de poca reputación a dirigir organismos deportivos.
También puede suceder que algunas personas que aspiran a imitar a Melitón Sánchez (quien estuvo 25 años en el COP) ignoren las leyes nacionales e invoquen el maldito disparate de que ellos se rigen por las leyes de sus respectivas Federaciones Internacionales", aunque, a la hora de pedir dinero al Estado, allí sí nuestra legislación es maravillosa.
¿Recuerdan los casos del yudo, el taekwondo y el boxeo?
Más de un sinvergüenza se verá perjudicado. En cuanto a los buenos dirigentes, ellos sabrán comprender y seguirán trabajando por su deporte, desde donde sea.