Las palabras de Ricardo Córdoba desde Irlanda me ponen a pensar mucho, y más cuando habla de molestia e intervenciones en su esquina.
Aplíquemos una premisa simple, dos son pareja, tres ya son multitud.
Todo indica que Córdoba sintió que su esquina estaba sobrepoblada y resultó más confusa que conveniente.
Reconocer también un agotamiento y falta de fuerza nos pueden dar señales de otras realidades relacionadas con el proceso de preparación para la pelea.
Córdoba dijo que no dará excusa, y es que en realidad no las tiene, perdió en buena línea y sí, tal vez hubo mala administración en los asaltos de campeonato.
Dunne fue mejor que Córdoba y éste lo reconoce. Veremos que pasa en el futuro.