Coparropa se confirmó en San Salvador como la reina de la velocidad al vencer en esta prueba con registro de 25.68 segundos, que supera la marca que ella misma había impuesto de 26.12 en Maracaibo en 1998.
Coparropa, de 21 años, había ganado ya el oro en los 100 metros libres y con nuevo récord de 56.58 segundos.
La panameña venció a la venezolana Arlene Ceneco, quien se llevó la medalla de plata con registro de 26.42, y a la trinitaria Linda Mceachrane que se tuvo que conformar con el bronce.
"Me voy con dos récords", manifestó la sirena panameña. No esperaba hacer todo esto, ya que no había llegado tan afinada de Estados Unidos.
Coparropa le da así la segunda presea dorada a Panamá, que sube un peldaño más en el cuadro de medallas de estos juegos. La delegación canalera había llegado aquí en medio de problemas económicos y con escasas pretensiones.
Pero nuevamente su mejor nadadora en mucho tiempo le da otro regocijo regional.
Coparropa había debutado en estos juegos en Ponce, Puerto Rico, en 1993, en que no pasó la ronda clasificatoria. Pero cinco años después se llevó las dos medallas de oro en los 50 y 100 metros libres en Maracaibo.
Un año después ganó plata en los 50 metros en los Panamericanos de Winnipeg, Canadá.
Coparropa estudia y se entrena en Alabama, Estados Unidos. Su equipo de Alabama es uno de los mejores a nivel universitario, según dijo la “Sirena de Oro’’, como la llaman popularmente sus compatriotas.
La felicidad y el buen humor estaban presentes en esta muchacha después de su hazaña.
"Ya soy una vieja", respondió riendo cuando se le preguntó su edad. “Es mejor algo que nada’’, dijo al hablar de los dos oro logrados ayer viernes.
Las marcas impuestas por la panameña han sido de las mejores en la natación de estos juegos de El Salvador.
Conformar la preselección mayor que se prepara para competir en la Copa de Naciones que se disputará el próximo año en nuestro país es otro paso importante en su carrera deportiva.
Pero el fútbol no lo es todo en la vida de Joel Solanilla, actualmente cursa el primer año en la escuela de Educación Física, “ ha sido difícil compaginar los estudios con el deporte, pero querer es poder”.
En un futuro Joel piensa apoyar a su comunidad, creando junto a su hermano Osvaldo una escuela de fútbol. Armando “Pelé” Dely fue el técnico que le dio la confianza a Joel Solanilla para jugar en la primera división de Panamá.
Al preguntarle qué estratega es el que más lo ha ayudado, éste no dudó en decir que Gary Stempel, pero también elogió el trabajo de otros técnicos.
“Stempel hizo realidad el sueño de todos los panameños, clasificarnos por primera vez a un mundial de fútbol”, dijo contundentemente Joel Solanilla.
A su juicio, el argentino Sergio Giovagnolli, quien entrena al Plaza Amador, es el mejor timonel que hay en el fútbol de primera división.
“Giovagnolli demostró su calidad, tomó a un Plaza Amador desorientado y lo convirtió en el campeón del torneo clausura”, subrayó. La Copa del Mundo Sub-20 será en la vida de Joel Solanilla una gran oportunidad para mostrarse en el exterior. El es consciente que este evento será observado por técnicos de todo el mundo.
“Pienso dar lo mejor de mí, sabemos que será difícil sacar buenos resultados, pero en la vida no hay nada imposible”, añadió el joven defensor.
Su principal sueño es militar en algún club de España, porque según él, es la mejor liga del mundo.