La Línea Aérea Nacional de Chile (Lan) reanudó ayer los vuelos entre el país y las islas Malvinas, cuya soberanía se disputan Argentina y Gran Bretaña.
El servicio estaba suspendido desde el 1 de abril, cuando la empresa acató una orden gubernamental de protesta por la detención en Londres del ex dictador chileno Augusto Pinochet. El avión de la reapertura del servicio, un Boeing 737-200, salió de Santiago a las 09H15 locales (13H15 GMT), para llegar al aeropuerto militar del archipiélago Atlántico a las 19H30 GMT, con escalas en Puerto Montt y Punta Arenas, en el sur chileno.
El viaje contempla medidas de seguridad adicionales, "pero no mucho más de lo habitual", dijo un portavoz de Lan, comentando amenazas de un grupo radical nacionalista argentino que dijo que impediría el restablecimiento de la conexión aérea comercial desde cualquier país sudamericano.
La inesperada decisión chilena de reabrir la ruta, pese al fracaso de sus presiones diplomáticas y políticas para conseguir la liberación de Pinochet, fue anunciada el 14 de julio, cuando los gobiernos de Argentina y el Reino Unido suscribieron un acuerdo para permitir que argentinos viajen sin trabas a las islas, 17 años después de la guerra que enfrentó a las dos naciones, tras la cual se mantuvo el dominio británico.
El canciller argentino, Guido Di Tella, dijo que los viajes desde su país comenzarán nuevamente el 16 de octubre, mediante el uso de aviones Lan que harán escala rutinaria en Río Gallegos (provincia de Santa Cruz, sur de Argentina). El Ministro de Relaciones chileno, Juan Gabriel Valdés, elogió el entendimiento argentino- británico y dijo que la aceptación previa de su gobierno para reponer los vuelos desde agosto fueron un aporte "significativo" a la negociación entre Di Tella y su par británico, Robin Cook.
Chile desvinculó el fin de la restricción con alguna gestión por la libertad de Pinochet, cuya detención rechaza como una intromisión jurídica que atenta contra su soberanía.
En cambio, la Cancillería recordó y revalidó la solidaridad chilena con la histórica reivindicación argentina de poseer las islas.
El ex dictador Pinochet, 83, actual senador y también ex jefe del Ejército, está arrrestado en Gran Bretaña desde el 16 de octubre por petición de la justicia de España, que espera extraditarlo y procesarlo bajo cargos de crímenes contra la humanidad, imputados por el juez madrileño Baltasar Garzón.
La captura de Pinochet desató airadas protestas de la ex primera ministro británica durante la guerra con Argentina, Margaret Thatcher, quien recordó la ayuda que la fuerza expedicionaria de su país recibió del gobierno de Pinochet. Subordinadas a Pinochet, presidente de facto entre 1973 y 1990, las fuerzas armadas chilenas, en especial la Fuerza Aérea, brindaron información de inteligencia a las tropas de la corona, citó Thatcher.
Asimismo, algunas unidades británicas que operaron sobre territorio continental argentino encontraron refugio en el vecino extremo austral de Chile, afirmó la prensa de Santiago.
El pasaje de 124 personas del avión Lan que restableció ayer el transporte de carga y pasajeros entre Santiago y las Malvinas tuvo un componente mayoritario de periodistas argentinos, unos 40, entre ellos Edgardo Esteban, que en 1982 fue conscripto en el contingente derrotado por los británicos en la cruenta batalla malvinense.
La nómina la completan reporteros chilenos, alemanes e ingleses, comerciantes que mantienen relaciones con los habitantes de las islas y un grupo internacional de técnicos en búsqueda de petróleo, informó Lan.
El Boeing, que hizo sus embarques en Santiago, Puerto Montt y Punta Arenas, estará una hora en el aeropuerto de las Malvinas, y tanto al llegar como al salir deberá mantener sus ventanillas cerradas, para evitar la toma de fotografías y filmaciones sobre un recinto que los británicos consideran instalación militar, explicaron funcionarios chilenos.