El jefe de la policía de Miami, William O"Brien, renunció ayer tras ser objeto de críticas por la participación de su fuerza en el operativo federal que permitió reunir al niño cubano Elián González con su padre.
La renuncia de O"Brien surge un día después de que el alcalde de Miami, el cubano-americano Joe Carollo, ordenara la destitución del administrador Donald Warshaw, en una reunión de la Comisión de la ciudad donde hubo numerosas denuncias sobre abuso policial.
"Yo di la orden, y yo soy el que es responsable", declaró O"Brien, y agregó que Carollo ha dividido a la comunidad.
La actuación de la policía de Miami en el caso del niño de seis años tiene enfurecida a la comunidad cubana y al alcalde, quien, para destituir al jefe de la fuerza policial, ordenó el despido del administrador de la ciudad que se negaba a hacerlo.
Carollo había expresado su enojo con el jefe de la policía porque no le notificó que conocía de antemano el operativo federal que retiró por la fuerza a Elián de la casa de sus familiares en Miami.
Carollo había exigido que el administrador municipal Donald Warshaw despidiese a O"Brien por no advertir al alcalde acerca del allanamiento para capturar al niño cubano.
Warshaw rehusó despedir a O"Brien, y dado que sólo el administrador municipal puede destituir al jefe de la policía, quedó así preparado el terreno para el enfrentamiento y para la destitución de Warshaw, quien precedió a O"Brien como jefe policial.
La comisión municipal de Miami dispuso crear un comité para investigar la participación policial en la captura de Elián por parte del gobierno y en cualquier instancia de brutalidad policial que ocurriese durante las protestas.
Más de 300 personas fueron arrestadas y numerosas cápsulas de gas lacrimógeno fueron utilizadas para dispersar a las muchedumbres tras la captura del niño.
Casi un centenar de residentes de Miami acudieron el jueves a la municipalidad para relatar lo que aducen fue una conducta policial excesivamente violenta.
"Hubo gente golpeada en las aceras o en plena propiedad privada", dijo Alfred Sklar, quien atestiguó que varios de sus amigos fueron aporreados por la policía." Esto no es lo correcto. Vivimos en los Estados Unidos".
La reunión comenzó con el anuncio del alcalde Joe Carollo, de origen cubano, de que despedía al administrador de la ciudad Donald Warshaw.
"Estoy triste por lo que está pasando en nuestra ciudad", declaró Warshaw "Por favor, hay que guardar la calma, los ojos del mundo nos miran".
Se trata del más reciente caso de inestabilidad política en una ciudad que aún recuerda el escándalo electoral en el que se vio involucrado su anterior alcalde.
Carollo asumió el cargo, luego que un tribunal de apelaciones estatal ordenó la separación de Xavier Suárez, a consecuencia de un escándalo por un fraude en la elección de alcalde de 1997.
Carollo afirmó que el despido no tuvo nada que ver con el caso de Elián y dijo que Warshaw se había dedicado a criticarlo a sus espaldas y propalar mentiras sobre él.
El jefe policial sabía del operativo con una hora de anticmpatizante de la causa de los familiares en Miami de Elián.