El entrenador de fútbol Gregorio Pérez renunció ayer a la dirección técnica del Peñarol, con lo que puso punto final a un enfrentamiento provocado por el actual presidente del club, José Pedro Damiani, que anunció públicamente que no se le pagaría en el futuro lo ganaba hasta ahora.
Desde el momento en que Damiani declaró la semana pasada al diario "Ultimas Noticias", que Pérez ganaba un sueldo de 27.500 dólares y que en adelante no se le podría pagar ni siquiera el 20 por ciento de ello, se tejieron en Montevideo una serie de conjeturas, muchas veces noveladas sobre quien sería el nuevo técnico.
Damiani también dijo que Gregorio Pérez le había hecho contratar a jugadores que "nunca utilizó", lo que generó la reacción del entrenador. La relación de Gregorio Pérez con el equipo al que había dirigido exitosamente antes de emigrar a Argentina, fue conflictiva en esta oportunidad porque Damiani aceptó a regañadientes su contratación el año pasado, tras defender la continuidad de Julio Ribas en el cargo.