La reaparición del líder de la guerrilla indígena zapatista, el subcomandante Marcos, la noche del sábado, coincidió con la renuncia de una docena de altos dirigentes en Chiapas (sur) del gobernante Partido Revolucionario Institucional (en el poder desde 1929).Mientras que el senador Pablo Salazar y representante del PRI ante la Comisión de Concordia y Pacificación del Congreso (Cocopa, plural), renunció por la política de su partido en Chiapas, Marcos acusó al Gobierno de Ernesto Zedillo de haberse decidido por la "guerra abandonando todo compromiso real con el diálogo y la solución pacífica del conflicto" armado.
Marcos hizo su primera aparición, luego de más de dos años, en el selvático poblado indígena de La Realidad (fortaleza de los alzados en armas desde 1994), en ocasión de la apertura de un encuentro entre el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y la llamada "sociedad civil".
El encuentro entre zapatistas y unos 1.500 intelectuales y representantes de organizaciones no gubernamentales analizará los resultados de una consulta nacional sobre cultura y derechos indígenas, realizada el 21 de marzo por el EZLN, a la que acudieron más de 2,5 millones de personas.
Marcos dijo que el Gobierno de Zedillo "ha sepultado los Acuerdos de San Andrés (firmados por autoridades y guerrilleros en febrero de 1996) con el incumplimiento de su palabra".
El senador Salazar renunció tras denunciar el mes pasado que Zedillo se opone a que la iniciativa de ley, preparada por consenso de todos los partidos políticos en la Cocopa -incluido el PRI-, legalice esos acuerdos que tratan, entre otras cosas, sobre la autonomía de los pueblos indios de México.
"Cuando impulsamos una alternativa de paz para Chiapas, se nos trató como rebeldes", dijo el legislador ante unos 8.000 seguidores en el poblado chiapaneco de Villaflores, a 20 km de la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez.
"No nos dejaron otro camino, cuando propusimos innovar las prácticas políticas del PRI, obtuvimos por respuesta la diatriba y el insulto", dijo Salazar al convocar a una "alianza ciudadana por la dignidad, la gobernabilidad y la soberanía de Chiapas".
Marcos fustigó con dureza a Zedillo, quien -dijo- está "a la cabeza de todos los ridículos". "Durante más de cuatro años ha intentado inútilmente" engažar a todos "con el cuento de que gobierna este país", añadió el subcomandante zapatista, quien consideró que "es increíble" que el mandatario diga que no designará al candidato presidencial oficialista para las elecciones del 2000.
Además, Marcos repartió sus críticas a todos los partidos políticos, tanto de derecha como de izquierda, empezando por el gobernante PRI, del que dijo que está "refrendando su vocación de banda criminal".
Al centro-derechista Partido Acción Nacional (PAN) lo tildó de pragmático y de negociar con un Gobierno del cual reniega, mientras sobre el Partido Revolucionario Democrático (PRD, centroizquierda) apuntó que, "con la afectación del que se dice víctima de una conspiración, olvida que los golpes más dolorosos le han venido de su propio lado".