El serpentinero dominicano tuvo su segunda salida en el XXXIX Campeonato Mundial de Béisbol y lució dominante al limitar a la ofensiva rival a dos imparables. Dio cuatro ponches y cuatro bases por bolas en ese encuentro, en el que se apuntó el triunfo.
Dionys César se convirtió en el principal apoyo ofensivo de Lebrón al conectar tres “hits” en tres turnos, entre ellos dos dobles, con dos carreras anotadas y cuatro empujadas.
Julio César Raudez fue el lanzador derrotado al permitir seis “hits” y seis carreras en dos episodios y un tercio de labor.