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Reprimenda casi feudal

Solo le faltó tener un tolete y agitarlo frente al rostro del desconcertado conductor. Pero con sus manos, la firme expresión de su rostro y la fuerza


Isabel Díaz / PANAMA AMERICA

Solo le faltó tener un tolete y agitarlo frente al rostro del desconcertado conductor. Pero con sus manos, la firme expresión de su rostro y la fuerza que puso a sus palabras fueron suficientes.

Era un inspector del Tránsito que reprimía verbalmente a un correcto conductor de una de las unidades del metrobús.

La razón en verdad que no la entendía hasta que al avanzar el autobús observé una larga fila de unas cuatro unidades y de varios vehículos particulares, estacionados a un lado de la vía Domingo Díaz, frente a Plaza Conquistador en la ruta hacia la ciudad.

Al llegar allí siempre hay una parada obligada, pues es un punto donde convergen varios comercios, universidades y oficinas de diferentes tipos.

Como la lógica lo indica, el conductor se detuvo antes del letrero anaranjado que indica la parada, al ver varias unidades en cola.

Era natural que no podía hacerlo donde estaba señalado porque el área ya estaba ocupada, además del hecho de que los metrobús están sellados en su parte trasera y no se sabe qué está pasando delante de ellos.

Para sorpresa de todos, un inspector o agente del Tránsito, al ver bajar a una pasajera, le toca la ventana y de forma grosera, inapropiada y humillante le indica que esta vez lo perdonaría, pero que él no debía detenerse allí porque no era la parada.

Al conductor no le tocó más que asentir a todo lo que decía con un “sí, señor; sí, señor” pues comprendió que en vano hubiera sido explicarle que por la cantidad de vehículos jamás pararía en el área señalada como parada y que si lo hiciera después, igual lo reprimirían por pasársela.

Lo preocupante es que agentes como estos coartan la libertad de pensar. Sí, de pensar. Estas son las reglas y si te enfrentas a algo diferente síguelas, aunque vayas rumbo al despeñadero.

Estoy segura de que la próxima vez esperará a que el oficial termine de boletear a todos y entonces abrirá la puerta en donde dice: “Parada”. Quienes siempre perdemos somos los usuarios.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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