Los equipos de rescate comenzaron el miércoles a retirar los cadáveres de los siete ocupantes de un avión de reconocimiento de Estados Unidos utilizado en la lucha antidrogas, que se estrelló en el sur de Colombia el viernes 23, informaron las autoridades.
Se cree que los cinco efectivos estadounidenses, entre ellos una soldado, dos capitanes y un suboficial destacados en Fort Bliss, Texas, son las primeras bajas fatales de Estados Unidos en la lucha antidroga que Colombia realiza con apoyo de Washington. Los otros dos muertos eran colombianos.
No se cree que las muertes de sus efectivos hayan de incidir en el empeño de Washington de combatir los problemas causados por la creciente producción de cocaína y heroína en el país sudamericano.
El De Havilland RC-7 de reconocimiento desapareció de las pantallas de radar el viernes, durante una operación antidroga sobre territorio ocupado por los rebeldes colombianos.
"Por fin los cuerpos de rescate han podido llegar a la zona y están rescatando los cadáveres", dijo a Reuters el embajador estadounidense Curtis Kamman, mientras asistía a un acto en Bogotá.
"Parece que hubo problemas de navegación y (los ocupantes del De Havilland) no sabían que había una montaña en esa Drea", agregó.
No se sugirió que la aeronave hubiese recaído bajo ataque de insurgentes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que cuentan con posiciones en el área y se oponen tenazmente a la estrategia antidrogas de Estados Unidos.
Los restos de cuatro de los estadounidenses, incluida la mujer, fueron trasladados por aire desde el lugar del siniestro, a 2.100 metros de altura en una densa montaña en la provincia sureña de Putumayo, según el jefe de la fuerza aérea colombiana, general Fabio Velasco.
El militar dijo que no había supervivientes y las imágenes del avión mostradas en la televisión local indican que el aparato se rompió en pedazos.
Velasco dijo que continán las labores de rescate de los otros tres cadáveres y que todos serán llevados seguramente a Bogotá para la autopsia forense.
El equipo de rescate conjunto colombiano-estadounidense incluye a 28 personas, que tuvieron que deslizarse por cuerdas desde helicópteros hasta donde se encontraban los restos del avión el martes, a pesar de la insistencia oficial de que el mal tiempo impedía el acceso a dicha zona.
Funcionarios de Estados Unidos y de Colombia acusan a las FARC de haber entablado nexos inextricables con el narcotráfico, diciendo que los rebeldes obtienen hasta 600 millones de dólares anuales del contrabando de drogas para financiar sus acciones armadas, que tan solo en los últimos 10 años han causado 35.000 muertos.