El abridor Andy Pettitte mantuvo un duelo cerrado con Brad Radke hasta que surgió el bate oportuno del dominicano Alfonso Soriano y Jason Giambi para guiar a los Yanquis de Nueva York al triunfo de 4-1 frente a los Mellizos de Minnesota en el segundo partido de la serie de división de la Liga Americana.
Pettitte (1-0) fue el héroe del partido con el que los Yanquis empataron a 1-1 la serie al mejor de cinco, después de lanzar siete entradas completas con sólo cuatro imparables permitidos y una carrera limpia, dio tres bases por bolas y abanicó a 10 bateadores.
La única mancha negra de Pettitte en todo el partido fue el cuadrangular que permitió a Torii Hunter nada más comenzar la quinta entrada y con la que los Mellizos empataron a 1-1 el marcador.
Pero luego Pettitte volvió a recuperar el control del montículo y aunque en la sexta y séptima entrada permitió que llegasen tres corredores a las bases al final pudo salir airoso de la situación.
Fue el tiempo que necesitó para que Radke, que había lanzado también una pelota maravillosa, con sólo cinco imparables permitidos y una carrera limpia, la que le anotase Soriano con elevado de sacrificio del boricua Bernie Williams, golpease al primera base Nick Johnson al inició del séptimo episodio.
La acción iba cambiar por completo la historia de partido porque Radke dejaba el montículo para que saliese el relevista LaTroy Hawkins, el ganador del primer partido, y fue recibido con un toque perfecto de sacrificio del venezolano Juan Rivera para que Johnson llegase a la segunda.
Luego surgió de nuevo el bate candente de Soriano que castigó a Hawkins con un sencillo al jardín izquierdo para que anotase Johnson la carrera de la ventaja y el relevista de los Mellizos perdiese por completo el control a una pelota fácil de picada que había pegado Derek Jeter.
Su lanzamiento para el "out" en primera fue alto y Doug Mientkiewicz no pudo alcanzar la pelota que permitió a Jeter llegar hasta segunda.
Hawkins intentó de nuevo superar con su recta en la zona del "strikes" al toletero Jason Giambi y este que había sido ponchado dos veces por Radke surgió con un sencillo por el jardín central impulsador de dos carreras para que el partido quedase sentenciado a favor de los Yanquis, que rompieron una racha de cuatro derrotas consecutivas en la fase final del campeonato.
Luego salió al montículo el panameño de oro, Mariano Rivera, para trabajar perfecto el octavo y noveno episodio con un ponche y quedarse con el salvamento número 26 de su carrera profesional en la fase final de campeonato.
"Necesitábamos este triunfo y lo conseguimos con el esfuerzo de todos", declaró Rivera. "No podía dejar que todo el trabajo de Pettitte se perdiese porque lanzó una gran pelota".
Soriano fue una vez más el líder y la clave del ataque de los Yanquis al irse de 4-3 con dos anotaciones.