Los Rojos de Cincinnati retiraron el número 14 de Pete Rose ayer, coronando un gran fin de semana para el rey histórico de imparables que fue un exitoso para la franquicia, excepto en el terreno.
Una gran muchedumbre colmó el Great American Ball Park para los tres días de celebración, que tuvieron que ser aprobados por las Grandes Ligas debido a la suspensión vitalicia de Rose por apuestas. Los colistas Rojos han jugado ante escasas concurrencias casi toda la temporada.
El club extendió la celebración a un fin de semana, con un homenaje al equipo campeón de la Serie Mundial de 1976 el viernes por la noche y añadiendo a Rose al Salón de la Fama del club el sábado. Reservaron el retiro del número de Rose para el ayer, último día de una serie contra los Padres.