Con un apretón de manos y una sonrisa de satisfacción se saludaron el ciclista estadounidense Lance Armstrong y el presidente de México Felipe Calderón.
La reunión tuvo como lugar la residencia presidencial de Los Pinos, y el motivo principal fue reactivar la Vuelta Ciclista de México, cuyo abanderado fue el siete veces campeón del Tour de Francia, quien a cabalidad representa la esencia del deporte, así como impulsa la labor altruista a través de su Fundación Livestrong.
"Estuve con Lance Armstrong y conversé con él para agradecerle su generosidad. Es un verdadero paladín y lo más admirable es su espíritu", aseguró el mandatario.
Finalizada la reunión, el deportista compartió sus experiencias con jóvenes pedalistas, a quienes les dijo que se dediquen en cuerpo y en alma al deporte para ser triunfadores.
También exhortó a la población a no perder la esperanza de vencer la batalla contra el cáncer.
"El cáncer no tiene que ser igual a muerte y soy un gran ejemplo de ello, porque sobreviví a esto. Tenemos el compromiso de cambiar la visión en este país".