Deportes

Risas para enfrentar la realidad

Con la típica afable personalidad que caracteriza a Martin Short, lo entrevistamos y nos reveló detalles de su nueva producción "Jiminy Glick in Lalawood".


Dándole mérito a su nombre, Martin Short mide apenas un centímetro por encima del metro setenta. Pero él mismo se ríe de su altura, cuando al sentarse pregunta "¿Me ves por arriba de la mesa o me paro?". Característico por un excelente sentido del humor, lo entrevistamos en el hotel Regency Beverly Wilshire de Beverly Hills, aunque esta vez debería estar del otro lado del micrófono, al presentar en cine el personaje que hizo famoso en TV, con el nombre de Jiminy Glick, un molesto (que rima con obeso) periodista-personaje, especializado en entrevistas de Hollywood.
¿De chico fantaseaba con trabajar en Hollywood o ser famoso?
Seguro. A los 14 años, en el ático de mi casa, jugaba que tenía un programa de variedades "El Show de Martin Short" y fantaseaba con salir al aire todos los martes, en NBC. Todos los días no, porque quería tiempo libre para soñar con mi carrera en cine (se ríe).
Es un extraño y triste recuerdo que el primer verdadero trabajo como actor haya sido en una publicidad, como una tarjeta de crédito que hablaba. A la semana siguiente, conseguí otro trabajo, en un programa de televisión canadiense que duró un año.
Supongo que lo hago al mismo nivel que otras personas. Hay ciertos temas que no son graciosos y siempre serán trágicos.
Yo siempre lo intento todo, con todos. Realmente no es algo tan complicado.
Mi esposa es muy, pero muy objetiva con mi trabajo. Es increíble; una buena admiradora, no mía, sino de los personajes. Valoro muchísimo su opinión.
Nunca me atrajo la atención de los extraños. Tampoco me puedo sentar a decir "Eso que hice fue perfecto".
No, no, para nada.
No, la verdad no. Solamente algunos publicistas les avisaban diciendo "Aquel es Martin Short. No te ayuda en nada que te entreviste, pero si quieres, puedes hacerlo". De todas formas, a cierto nivel, conozco a la mayoría de la gente que entrevisto.
No, nunca tuve esa experiencia.
Alguna pregunta absurda como "¿Qué pasó?".
Alguien me preguntó una vez "¿Cuál fue la pregunta mas absurda que le hayan hecho?". Y me quedé sin palabras. (Risas)
Bueno, hubiera sido genial entrevistar a Bill Clinton.
Sí. Lo más difícil es que el camarógrafo también tuvo que improvisar conmigo. Si me levantaba con alguna broma, la cámara me seguía, pero de pronto filmaba algún cable y en la sala de edición teníamos que cortarla.


fecha edicion
old id
192856
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América