La casa en la que Oscar Pistorius mató a Reeva Steenkamp ha pasado de ser un horrible escenario criminal a una mansión de turismo y fiestas.
Resulta que los nuevos dueños decidieron buscarle el lado divertido (que no existe) a la lujosa propiedad.
La última idea de los controversiales inquilinos generó una avalancha de críticas, porque se trata de un video en que los empresarios hacen, entre risas, un macabro tour por la casa.
David Scott y Kagiso Mokoape, los propietarios, aseguran que les gusta "disfrutar de la vida" y que organizarán fiestas en la casa.
"Desde luego, esta casa pertenecía a alguien a quien le gustaba divertirse", dice Scott, con una lata de cerveza en la mano.
"Oscar construyó esta casa para pasarlo bien", dice. Y añade, entre carcajadas: "Las chicas que estén buenas pueden autoinvitarse".
La gira por la mansión incluye una visita al baño donde ocurrió el lamentable hecho.
Risas y cervezas en la casa de Pistorius
La mansión en la que el atleta mató a su novia ahora es un escenario de fiestas.