Las negociaciones de contrato del lanzador panameño Mariano Rivera y el infielder Derek Jeter con los Yankees de Nueva York, se ventilaban desde este lunes en Tampa (Florida), donde el equipo se disponía a recibir el miércoles a los Tigres de Detroit, para su primer cotejo de exhibición de la pretemporada 1998.
Sin saberse el ofrecimiento de los Yankees o lo que demanda el par de jugadores, en el terreno de juego la labor de estos fue altamente destacada en el pasado torneo. Rivera lanzó 71 2/3 de entradas y, en 66 partidos, salvó 43. Su marca quedó en 6-4, con un total de 68 bateadores ponchados y un registro de 1.88 en efectividad.
En cuanto a la ofensiva, Jeter bateó un promedio de .291, conectó 19O hits, de los cuales 1O jonrones, impulsó 79 carreras, anotó 116 y su average promedio y "sluggin" fue de .291 y .4O5.
Por otra parte la busqueda de nuevos talentos es, como ha sido en el pasado, prioridad en la organización de los Yankees. El año pasado, se recuerda, firmaron al outfielder venezolano Jackson Melian por 1,6 millones de dólares, la suma bonificación más elevada que han pagado por un jugador novato.
Hoy se disputan, con los Indios de Cleveland, los Rojos de Cincinnati y los Rockies de Colorado, al lanzador novel dominicano Ricardo Arámboles. Esta semana será la decisiva.
En Port Saint Lucie (Florida), el outfielder Joe Orsulak, miembro de los Mets de Nueva York, de 1993 a 1995, regresó al equipo bajo un convenio de liga menor, después de haber defendido la franela del canadiense Expos de Montreal en la temporada pasada.
Y el viernes el dominicano Esteban Yan, que el nuevo equipo miembro en las mayores Devil Rays, de Tampa, reclutó de los Orioles de Baltimore, lanzará el partido de exhibición contra su vecino del mismo estado, el Marlins. Le seguirán luego el exiliado cubano Rolando Arroyo y el zurdo venezolano Wilson Alvarez, que firmó convenio como agente libre con el club debutante.
El infielder boricua José Hernández, que por cuatro temporadas ha sido un jugador de ofensiva respetable, se ha cansado, al parecer, de seguír actuando como reserva en la alineación de los Cachorros de Chicago y ha declarado que en tales condiciones prefiere ser transferido a otro club. Hernández, de 28 años, fue el jugador más valioso en la temporada invernal en Puerto Rico, donde bateó 2O cuadrangulares.