A los doce años, tuvo que comenzar a trabajar en una fábrica, pero soñaba con llegar a ser jugador de fútbol, como aquellos que idolatraba de la selección. Quizás, ese trabajo le sirvió para desarrollar un gran estado físico: corre los cien metros en 10,6 segundos, salta 70 centímetros desde el suelo y su remates pueden alcanzar los 170 kilómetros por hora .
Dejó el trabajo de la fábrica y con el apoyo de su padre comenzó a entrenar y a competir con buen futuro, pues en 1985 conseguía su primer título con el Club Atlético Juventus. Su paso siguiente fue el Uniao Sâo Joâo, donde jugó en todas las categorías como lateral izquierdo, tras la visionaria apuesta de un entrenador que lo trasladó desde el puesto delantero hacia la banda izquierda.
Con 16 años, debutó en la sub 20 de Brasil y al poco tiempo logró el subcampeonato en el Mundial Juvenil de Portugal 91. Luego estuvo en el equipo que participó en los Juegos Olímpicos en Barcelona 92 y a los 18 ya era un ídolo en el Palmeiras.
Sin embargo, en 1994 vivió una de sus primeras decepciones con la selección brasileña al ser marginado del plantel que consiguió el tetracampeonato en USA 94. Su segunda decepción vendría en las Olimpiadas de Atlanta 96 al perder en una de las semifinales con Nigeria, a la postre campeón, y la pesadilla aumentó en Francia 98 al perder la final contra los locales por 3-0.
Pero si en la selección las cosas no han sido como las hubiera soñado, al nivel de clubes ha sido todo lo contrario. Aunque como es usual con los latinoamericanos que viajan a Europa, tuvo que sufrir un poco para consolidarse en el viejo continente.
El París St Germain habría podido tenerlo en 1995, pero en vez de jugar en Francia Roberto Carlos decidió fichar por el Inter de Milán, en donde no rindió como se esperaba. Jugaba en una posición que no era la suya, volante por la izquierda, y lo obligaron a marcharse a pesar de sus seis goles en 30 encuentros. Ahí apareció Fabio Capello y en 1997 lo incorporó al Real Madrid, en donde despegó definitivamente como uno de los mejores laterales del mundo y en donde lleva anotados más de cuarenta goles.
Desde el primer día conquistó el corazón de los aficionados madrileños con su juego espectacular y ofensivo, además de por sus múltiples valores personales: tiene un carácter abierto, jovial y siempre cercano a los aficionados.
Heredero de la clase y el estilo de los legendarios marcadores de punta izquierda del fútbol brasileño.
- Nombre: Roberto Carlos Da Silva
- Edad: 27
- Altura: 1,68 mtrs
- Peso: 70 kg
- Cumpleaños: 10/4/1973
- Lugar de Nacimiento: Garca (Sao Paulo - Brasil)
- Residencia: Madrid, España
- Equipo: REAL MADRID C. F.
La potencia y la calidad en su pierna izquierda, hacen del lateral brasileño uno de los mejores jugadores del mundo en su puesto. Tiene ganado el cariño de la afición.